La hermandad de hierro: Lazos de acero (V)

En menos de lo que le tomó parpadear Eidan se encontraba flotando mientras la luz azul desaparecía del cuarto.

-Joven Eidan, te recomiendo que pongas tus manos al frente- Dijo Arnest quien se encontraba flotando de igual manera.

Antes de que Eidan pudiera reaccionar la luz desapareció del cuarto y él cayó al suelo de cabeza.

-La primera vez siempre pasa- Dijo Arnest mientras revisaba que todo estuviera en orden en el cuarto.

-Profesor, ¿Qué fue todo eso?- Preguntó Eidan mientras se levantaba del suelo.

-Magia Eidan, ¡Magia!- Respondió el profesor.

-...-

-¿Podría dejar de responder a todas mis preguntas con "es magia" y darme una respuesta concreta?- Preguntó Eidan.

-Si quieres respuestas concretas creo que sería mejor que abrieras la puerta del cuarto y salieras a ver lo que sucedió por ti mismo- Respondió Arnest apuntando a la puerta que daba a las escaleras del edificio en el que estaban.

Eidan se dirigió a la puerta y al abrirla fue sorprendido por lo que había afuera.

Una vista completa de una ciudad desconocida y un prado cubierto de nieve completamente.

-¡¿Profesor?! ¡¿Qué sucedió con la ciudad?!- Preguntó Eidan cerrando la puerta de golpe.

-Absolutamente nada. Esta ciudad es una ciudad completamente diferente a la otra- Respondió Arnest.

-¿Diferente? ¿Cómo llegamos aquí tan rápido en primer lugar?- Preguntó Eidan.

-¡Ma...- Arnest se detuvo al ver la mirada de Eidan.

-Ehem...Ehem...Usamos un mecanismo llamado Movimiento de Traslación; al que por cierto yo le puse nombre- Dijo Arnest.

-¿Y eso nos permite llegar tan rápido a otros lugares?- Preguntó Eidan.

-No creas que es tan fácil joven Eidan, si no he visitado el lugar al que quiero viajar no puedo usar esta magia- Respondió Arnest.

-¿Eh? Pues entonces no es tan útil como pensaba...- Dijo Eidan.

-No subestimes el poder de la magia. No mientras tengas un artefacto que funcione gracias a ella- Dijo Arnest apuntando al brazo derecho de Eidan.

Eidan observó su brazo y se dio cuenta que emitía un leve brillo azul igual al de hace un momento.

-¿Qué le está sucediendo a mi brazo, Profesor?- Preguntó Eidan.

-Tu brazo reacciona a la energía mágica cercana. Cuando alguien usa magia, el poder que se genera libera algo parecido al polvo común y corriente. Solo que en este caso, es un polvo invisible que solo los que posean algún aparato mágico pueden detectar-  Respondió Arnest.

-Sin embargo, no me esperaba que tu brazo funcionara así...me pregunto si tendrá otros usos desconocidos...- Agregó Arnest anotando sus observaciones en una pequeña libreta.

-Espero por mí bien que no sea así...- Pensó Eidan al imaginarse todos los experimentos que Arnest podría hacer si descubría alguna nueva función en su brazo.

-Muy bien joven Eidan. Creo que es hora de ponernos en marcha- Dijo Arnest mientras buscaba unos abrigos en el ropero.

-¿Iremos a la ciudad con este clima?- Preguntó Eidan.

-El clima en esta ciudad no cambia en ningún momento del año- Respondió Arnest.

Eidan dejó de  preguntar sobre las cosas raras que sucedían y se limitó a seguir al profesor.

-Esto es demasiado para mí, quiero descansar para procesar todo lo que está pasando- Dijo Eidan sin pensar.

-Lo podrás hacer. En cuanto lleguemos al centro de la ciudad en donde está ubicado mi laboratorio central- Dijo Arnest.


-¡¿Aún tiene un lugar con cosas más raras?!- Pensó Eidan mientras veía al profesor sonreír.

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